La fiscalía boliviana liberó al joven menonita que durante dos meses estuvo encerrado en una caja de madera de tres metros cuadrados y dos metros de alto como castigo por usar un teléfono móvil en Santa Cruz. La comunidad de menonitas boliviana está en la localidad de Tres Cruces en Santa Cruz a uno 590 kilómetros al este de La Paz.
Según el padre, el joven "pretendía usar el móvil además de utilizar la radio y en esa comunidad esta prohibido usar la tecnología y por no profesar la religión de su comunidad". El padre del joven ha explicado que su intención era mejorar el comportamiento de su hijo ya que anteriormente lo habían llevado a una clínica psiquiátrica pero no presentó ningunas mejoría.
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